Porque cada par de zapatos es único, porque su destino es convencer con calidad a cada comprador, el sector riojano ha dado un paso más en la investigación y en la aplicación de las nuevas tecnologías para sumar valor añadido y nuevos atractivos a sus productos. La empresa Calzados Nuevo Milenio, junto a JMP Ingenieros y el asesoramiento del Centro Tecnológico del Calzado, ha desarrollado un sistema de identificación por radiofrecuencia 'RFID' que da lugar a que cada par vista una etiqueta electrónica, un dispositivo similar a una pegatina incorporada en la suela del calzado, que permite mejorar su gestión productiva, logística y de almacén y calidad. «Esta etiqueta electrónica es una matrícula única que identifica a un solo par, un ejemplar único, que nos permite conocer toda su información desde su producción hasta su comercialización, pasando por su cadena de fabricación o averiguar a quién lo suministra», explicó ayer Liborio Sevilla, gerente de Calzados Nuevo Milenio, en la presentación de este sistema. Un acto en el que estuvo acompañado por el consejero de Industria, Innovación y Empleo, Javier Erro; el gerente de JMP Ingenieros, Eduardo Remírez, y el gerente del Centro Tecnológico del Calzado, Javier Oñate. Esta identificación unitaria de cada producto da lugar a optimizar la gestión de la información de recepción, clasificación, almacenamiento y expedición de cada producto, reduciendo los tiempos en cada proceso, los errores de operarios y mejorando la gestión de almacén. «El sistema lee 900 etiquetas por segundo a una distancia de nueve metros», indica Remírez al describir la capacidad de las antenas que responden a las peticiones por radiofrecuencia desde un emisor-receptor 'RFID'. Contra la piratería Y, en estos tiempos que corren de globalización, es una forma de evitar las copias falsificadas porque los puntos de venta podrán detectar productos falsos y mejorar los controles de calidad avanzados del producto. Con esta serie de aplicaciones y ventajas, el Gobierno de La Rioja, que ha subvencionado a través de la Agencia de Desarrollo Económico de La Rioja parte de los 485.375 euros que ha supuesto esta aplicación, confía en que esta tecnología pueda aplicarse en un futuro próximo en otros sectores como la automoción, la alimentación, el vitivinícola o la distribución y la logística
Fuente:
www.larioja.com






